Tesslift Soft representa una nueva generación en suspensión tisular. Este sistema de lifting con malla sin cirugía incorpora una estructura mallada 3D que mejora la adhesión y aporta mayor resistencia a la tracción.
Su diseño permite un lifting volumétrico 3D con efecto inmediato y estimulación progresiva de colágeno, utilizando PDO 100% biocompatible.
Permite trabajar la flacidez facial de forma mínimamente invasiva, favoreciendo una elevación más estable del tejido. Los hilos Tesslift ofrecen así una alternativa avanzada dentro de los tratamientos de lifting facial sin cirugía.
Tesslift Soft combina una sutura central con espículas rotativas 360º y una malla tubular 3D que permite que el tejido crezca a través de sus poros, creando una fijación firme y progresiva. La resistencia a la tracción es hasta 80 veces mayor que la de los hilos tensores convencionales.
Tesslift Soft está fabricado en Polidioxanona (PDO) 100% reabsorbible y biocompatible. Su estructura mallada permite que el tejido se integre de forma progresiva, creando una fijación firme y estable desde los primeros días. Gracias a este crecimiento interno, unos pocos implantes Tesslift Soft tienen la misma resistencia que cientos de suturas PDO convencionales.
La estimulación de colágeno comienza rápidamente y, en alrededor de dos semanas, hasta el 98% de la malla está recubierta por nuevo tejido. Su diseño con espículas rotativas 360° facilita el anclaje inicial y conserva la estructura de la malla durante la implantación, utilizando una técnica similar a la de los hilos tradicionales, lo que simplifica su aplicación clínica.
Esta configuración aporta una mayor superficie de contacto con el tejido y favorece una distribución más uniforme de la tensión. Así, Tesslift Soft combina soporte mecánico e integración tisular en un mismo sistema, ofreciendo una solución avanzada frente a los hilos tensores faciales convencionales.

Tesslift Soft se adapta a diversas necesidades y tipos de piel, lo que lo hace adecuado para una amplia gama de pacientes. Esta versatilidad asegura que cada tratamiento pueda ser personalizado para obtener los mejores resultados posibles.
La principal diferencia es su estructura. Tesslift Soft combina espículas con una malla 3D que permite una integración mucho más firme con el tejido. Mientras que los hilos tensores faciales tradicionales se apoyan en puntos concretos de anclaje, la malla actúa como un soporte más amplio y estable. Esto se traduce en una resistencia hasta 80 veces mayor y en resultados más consistentes con el paso del tiempo.
Además, al integrarse progresivamente con el tejido, reduce la pérdida temprana de tracción que puede observarse en otras técnicas. Esto aporta mayor seguridad y previsibilidad en el resultado clínico.
La estructura mallada también permite distribuir mejor la tensión sobre la zona tratada, evitando que toda la carga recaiga en puntos aislados. Esto ayuda a conseguir una sujeción más uniforme y a mantener el reposicionamiento del tejido de forma progresiva.
El lifting volumétrico 3D no se limita solo a elevar el tejido. Crea una estructura interna de soporte que ayuda a mantener la nueva posición de forma más estable. La malla favorece la formación de colágeno, reforzando el resultado con el paso de las semanas.
De esta forma, no solo se consigue un efecto inmediato, sino también una mejora progresiva en la firmeza y estabilidad del tejido. Por eso se considera una evolución dentro del lifting facial sin cirugía.
A diferencia de un tensado basado únicamente en la tracción, este enfoque busca proporcionar soporte en profundidad y acompañar la integración natural del tejido. Esto permite trabajar el reposicionamiento facial desde una perspectiva más estructural y no solo superficial.
La estimulación comienza tan pronto como el tejido entra en contacto con la malla. En aproximadamente dos semanas, hasta el 98% de la estructura queda recubierta por nuevo tejido.
Este proceso forma parte de la respuesta natural del organismo frente al material implantado y contribuye a reforzar progresivamente la zona tratada. La producción de colágeno complementa así el efecto mecánico inicial de los hilos Tesslift.
Con el paso de las semanas, esta integración ayuda a consolidar el soporte generado por la malla y a mejorar la estabilidad del resultado.
Tesslift Soft se presenta en caja de 10 unidades e incluye cánula 18G tipo U (W). Este formato está diseñado para facilitar su uso en clínica y optimizar la organización del procedimiento.
El implante tiene una longitud de 165 mm y está compuesto por una sutura central USP 1 y malla circundante USP 7-0.
La combinación de estos elementos permite disponer en una misma unidad del sistema de tracción y de la estructura mallada. De esta manera, el profesional cuenta con un formato preparado para una aplicación organizada y adaptada al protocolo de implantación.
Tesslift Soft utiliza cánulas de inserción especialmente diseñadas para minimizar el daño tisular durante la implantación. La técnica de reinserción permite una colocación controlada y segura de la malla.
El uso de la cánula facilita además el avance del sistema a través del tejido de manera más precisa. Esto permite al profesional controlar mejor el recorrido, la profundidad y el punto de salida durante la colocación.
De esta forma, se busca reducir el traumatismo sobre los tejidos y favorecer una aplicación más cómoda y predecible.
No. Es un lifting con malla sin cirugía, mínimamente invasivo. Se realiza con anestesia local, sin incisiones y en un tiempo aproximado de 30 minutos. Esto facilita una recuperación más rápida en comparación con técnicas quirúrgicas tradicionales.
El procedimiento está diseñado para minimizar el daño tisular y optimizar la seguridad durante la implantación. La técnica es similar a la de los hilos convencionales, lo que facilita su adopción en clínica.
Al no requerir una intervención quirúrgica abierta, se reducen también los tiempos asociados al procedimiento y a la recuperación posterior. Esto convierte a Tesslift Soft en una opción interesante para pacientes que buscan un lifting facial sin cirugía y para profesionales que quieren ampliar sus tratamientos mínimamente invasivos.
Los resultados pueden mantenerse hasta dos años. El soporte inicial se refuerza con el tiempo gracias a la estimulación de colágeno y a la integración progresiva del tejido con la malla, lo que aporta estabilidad y durabilidad al tratamiento.
Durante las primeras semanas, la fijación aumenta a medida que el tejido se integra en la estructura. Esto permite consolidar el efecto lifting y reducir la reaparición temprana de la flacidez.
La duración final puede variar en función de factores como la calidad de la piel, la zona tratada, el grado de flacidez o las características propias de cada paciente. Por ello, la valoración profesional previa resulta clave para establecer unas expectativas realistas.
No. La colocación es sencilla y versátil. Gracias a la sutura central con espículas, se mantiene la estructura de la malla y se consigue un anclaje inicial estable.
La técnica es similar a la de los hilos convencionales, lo que facilita su incorporación en clínica sin necesidad de cambios complejos en el protocolo habitual.
El diseño del sistema está pensado para que el profesional pueda controlar la dirección y la tensión durante la implantación. Aun así, como ocurre con cualquier técnica médico-estética, es importante contar con formación específica y realizar una correcta valoración anatómica antes del tratamiento.
No. Al tratarse de un procedimiento mínimamente invasivo, el lifting con malla sin cirugía no requiere incisiones quirúrgicas, por lo que no deja cicatrices visibles. La implantación se realiza mediante cánula, lo que minimiza el daño tisular y optimiza la seguridad del tratamiento.
Los puntos de entrada son pequeños y están diseñados para permitir la introducción del sistema sin necesidad de realizar cortes amplios. Esto favorece una recuperación más rápida y reduce el impacto visual posterior al procedimiento.
Como en cualquier tratamiento mínimamente invasivo, pueden aparecer pequeñas marcas temporales en los puntos de acceso, que suelen evolucionar de forma favorable.
Sí. Tesslift Soft proporciona un efecto lifting inmediato tras la implantación. Desde el primer momento se aprecia la elevación del tejido, que posteriormente se refuerza con la formación progresiva de colágeno.
Esta combinación de efecto mecánico inicial y respuesta biológica posterior permite consolidar el resultado en las semanas siguientes.
El efecto inicial se debe principalmente al anclaje y reposicionamiento del tejido, mientras que la integración de la malla contribuye a reforzar ese soporte con el tiempo. De este modo, el resultado evoluciona desde una acción tensora inmediata hacia una mayor estabilidad progresiva.
Para recibir información detallada sobre el precio de Tesslift Soft, disponibilidad o asesoramiento técnico, puedes contactar directamente con nosotros. Nuestro equipo ofrece orientación personalizada para profesionales y clínicas interesadas en incorporar esta solución a su cartera de tratamientos.
También podemos informarte sobre el formato de presentación, características técnicas y condiciones de suministro del producto. De esta forma, podrás valorar si los hilos Tesslift encajan dentro de los protocolos y servicios de tu clínica.
Tesslift Soft puede utilizarse en distintos tratamientos orientados al reposicionamiento y tensado de los tejidos faciales. Entre sus aplicaciones se encuentran la redefinición del óvalo facial, la elevación de las cejas y el tratamiento de la flacidez en la zona del cuello.
La indicación concreta debe establecerse siempre tras una valoración profesional, teniendo en cuenta las características del tejido y las necesidades de cada paciente.
Los hilos Tesslift están fabricados en Polidioxanona (PDO), un material reabsorbible y biocompatible utilizado en este tipo de procedimientos.
En Tesslift Soft, el PDO forma tanto la sutura central como la estructura mallada que rodea el hilo. Esta configuración permite combinar la tracción inicial con la integración progresiva del tejido en la malla.
La malla tubular 3D aumenta la superficie de contacto entre el implante y el tejido. Su estructura porosa permite que el tejido crezca a través de ella de forma progresiva, creando una fijación más amplia que la de un hilo convencional.
Este diseño es uno de los elementos que diferencia a Tesslift Soft de los sistemas basados únicamente en una sutura monofilamento o espiculada.